México es numero uno con más obesidad en el mundo. Todos los días miles de personas mueren de infartos coronarios y arterias taponadas. La causa: las grasas trans.

Un aceite vegetal cuya estructura molecular se altera en el laboratorio añadiéndole dos átomos de hidrógeno, se vuelve uno más tantos de tantos productos procesados. Esto es a lo que llamamos “grasas trans”, un elemento muy dañino para el corazón y las arterias. Entre más duradera sea una margarina, más grasa trans tendrá, lo cual es terriblemente perjudicial para nuestro organismo, porque eleva la concentración de colesterol nocivo y disminuye de manera significativa el bueno. El exceso de consumo de grasas trans se traduce en aterosclerosis y enfermedades del corazón, entre otros muchos padecimientos.
DE BUENO A MALO
El colesterol (un tipo de lípido o grasa) se produce de manera natural en el hígado y es necesario, entre otras funciones, para producir nuevas células en tu organismo. Pero una alimentación inadecuada, sobre todo rica en grasa trans, convierte a ese colesterol en un verdadero tapón de arterías que restrige la circulación sanguínea. La consecuencia de éste es el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Según estudios realizados por la Dra. Mary Enig, nutrió loga reconocida a nivel mundial por sus investigaciones sobre los riesgos de las grasas trans, éstas, siendo productos de una alteración química, llegan a crear por sí mismas varias sustancias conocidas como “adipokines”, las cuales causan inflamación en tejidos y vasos sanguíneos, por ende, aumenta el riesgo de ataques al corazón y embolia. Si en la etiqueta aparece como ingrediente “aceite vegetal hidrogenado”, sabrás que contiene grasas trans. Y si dicha información aparece casi al principio de la lista, es seguro que el producto esté hecho en su mayor parte con estos componentes. La pasta de hojaldra, el pan de molde y la bollería industrial las utilizan porque son más fáciles de manipular que la mantequilla. “Incluso las encontramos en ciertos alimentos de dieta o que suponen ser saludables, como algunas galletas integrales: en su lista de ingredientes contienen margarina o aceite vegetales hidrogenados”, asegura Verónica Gil, nutrió loga del Hospital GEA Gonzáles. Y agrega: “siempre que sea posible, reemplazar estos alimentos por pescado, aves productos lácteos bajos en grasa y aceites poliinsaturados, como el de maíz, cártamo y frijol de soya”.
REPORTE MEDICO
Las mujeres con altos niveles de grasa trans tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, según informa un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology. Los investigadores analizaron a 19,934 de ellas para medir los biomarcadores, de ácido grasos en su sangre. Durante el seguimiento, en un periodo de siete años, 363 de ellas desarrollaron este padecimiento. Después de comparar sus historiales de salud, los resultados revelaron que aquellas que tenían los niveles más altos de un tipo de ácido trans poseían 75% de riesgo de padecer este mal. Parece que el alto consumo de estos elementos, eleva la posibilidad de un cáncer de mama invasivo.
QUE LAS APARIENCIAS NO TE ENGAÑAN
El uso de este tipo de grasas es un lugar común en la industria alimenticia. No se alerta acerca de las consecuencias de su uso. “Es un hecho que no existe la información suficiente para concientizar a las personas acerca de los riesgos de consumir grasas trans”, advierte la también dietista del GEA Gonzáles. Y aunque en otros países ya se han tomado medidas para alertar a la población, en México todavía seguimos luchando por educar a la gente.
PRINCIPALES ALIMENTOS QUE LAS CONTIENEN:
• Margarinas, imitaciones de mantequilla y manteca vegetales, principalmente
• Mayonesas
• Galletas y sus rellenos cremosos
• Golositas y chocolates
• Papas fritas
• Pastelitos empaquetados
• Aderezos para ensaladas
• Comida chatarra en general.
“En el 2003 Dinamarca estableció nuevas reglas para limitar el contenido de grasa trans en ciertos alimentos.”
