Las vitaminas son unas sustancias orgánicas que se encuentran en los alimentos y que son indispensables en pequeñas cantidades para el desarrollo y buen funcionamiento de organismo. Las vitaminas están divididas en dos grandes grupos según sus propiedades: las vitaminas hidrosolubles, que incluyen las vitaminas del grupo B y la vitamina C, y las vitaminas liposolubles, que comprenden las vitaminas A, D, E y K.

El exceso de vitaminas hidrosolubles es eliminada por el riñón sin causar problemas, sin embargo, la sobredosis de vitaminas liposolubles se acumulan en el organismo causando la denominada hipervitaminosis.
Vitaminas que encontramos en las frutas
En las frutas podemos encontrar gran parte de las vitaminas que nuestro cuerpo necesita, veremos algunas de las más representativas.
El kiwi es una fruta con propiedades muy nutritivas, ya que es la que contiene más sustancias nutritivas por gramo. Es rico en vitamina C, un buen remedio para combatir y aliviar los resfriados, potenciar la ingestión de hierro y es un buen regulador del colesterol. Además aporta vitamina E, un antioxidante como el potasio que ayuda a regular la presión sanguínea; calcio, que previene problemas como la osteoporosis; fibras nutritivas, que reducen el riesgo de enfermedades intestinales y regulan el colesterol, entre otros.
La naranja o la mandarina son ricas en vitamina A y C como es conocido, y su consumo diario tanto como fruta como zumo es un aporte de vitaminas muy aconsejable, pues contribuye a tener el sistema inmunológico en buen estado. Además contienen sales minerales como calcio y magnesio y son un potente antioxidante.
El plátano es un alimento muy nutritivo, debido a su contenido en potasio es recomendable para personas que sufren hipertensión o enfermedades cardiovasculares. También se recomienda en casos de artritis, artrosis o ciática entre otras. Además es rico en sales minerales. Debemos acostumbrarnos a consumirlos maduros ya que verdes pueden resultar indigestos.
El limón, es un cítrico que estimula las defensas del organismo, previniendo varices, hemorroides y todo lo relativo a síntomas de mala circulación sanguínea. Cada limón tiene un alto contenido de Vitamina C (501,6 mg/L), que ayuda al crecimiento de dientes, encías y huesos, y de Ácido Cítrico (49,88 g/L), que es un buen conservante y un poderoso antioxidante natural.
Otros componentes no nutritivos pero también importantes
Fibra: parte de la que aportan las frutas son pectinas, un tipo de fibra soluble en agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas y que, asimismo, posee efectos beneficiosos para nuestra salud. La fibra en las frutas frescas se encuentra en una proporción entre el 0,7% y el 4,7%. Las frutas con un menor contenido de agua o cuya porción comestible contiene semillas, tienen valores de fibra dietética más elevados. El contenido de fibra se ve reducido con el pelado de la fruta. Así en las manzanas, se reduce en un 11% y en las peras, alrededor del 34%.
Ácidos orgánicos: (0,5% – 6%): influyen en el sabor y aroma de las frutas. El ácido cítrico (cítricos, fresas, peras…), potencia la acción de la vitamina C y ejerce una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina. Otros ácidos orgánicos de las frutas son el málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques) y el salicílico (fresas y fresones), este último de acción anticoagulante y antiinflamatoria.
Elementosfitoquímicos (colorantes, aromas y compuestos fenólicos): a pesar de estar presentes en muy bajas concentraciones, influyen decisivamente en la aceptación y apetencia por las frutas, y muchos de ellos son, además, antioxidantes que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer
